domingo, 2 de mayo de 2010

Otra vez el domingo


La mañana del domingo si me gusta.Los vecinos duermen ,mi hija duerme , los bichos de la casa duermen, mi ventana se dora de sol, me escriben mis amigos y yo contesto, saboreo mis mates amargos, mi pijama y mis pantuflas, se aquieta mi espíritu de la aceleración que lo excita durante la semana, por ser mañana de domingo decía me parece que estoy un poco densa.
Para la sociedad (léase conjunto de personas donde estoy ¿inmersa e incluida?) hoy es el día de la madre y ya arranque llorando por un fw de esos que te aflojan la lágrima. También acosé a un ser vivo con algunas de mis ideas reiterativas acerca de matar el domingo. Y… uno es así. Por estos días vengo repitiendo que es tiempo de resucitar – puaj que palabra- porque a veces uno muere. ¿Cuándo? Sencillo
· Cuando hace lo que quieren los demás: ese paquete que se llama sociedad, buenas costumbres, reglamentos, apariencias.
·Cuando un calla y no dice lo que piensa
·Cuando uno no pelea por lo que quiere

Por esa magia que tiene esto del tiempo para el que esta leyendo sigue siendo el mismo momento pero para mi es ya la tarde de este domingo. Releo lo que puse y ¡basta! Ya estaba pareciendo a una mezcla pastosa de Cohelo y Bucay y saben… esta vez no la quiero matar a la tarde. Es una de las más lindas que he tenido en los últimos tiempos.
Leo una entrevista a Saramago en la Ñ; dice:”Yo siempre estoy preocupado aquí porque los pájaros tengan agua, son cosas tontas pero alguien tiene que encargarse porque si no tienen agua aquí pues la encuentra en otro lugar.(…) Por eso creo que yo tengo un vínculo natural, espontáneo en el sentir del paisaje, el cielo, las nubes”. Sigue pero yo escucho un ruido, levanto la cabeza y veo un agrisado cachilo con su copete prolijo dándose un baño en una canaleta de un techo que veo desde mi patio .Para él es un spa pensé y sonreí.Es pura magia, son los pájaros de Saramago. Sigo leyendo "Yo he vivido una relación con la naturaleza que se dio naturalmente: un canto, un árbol, el río. Cosas que son el mundo mismo .No es la naturaleza abstracta; es la cobra, la serpiente, el sapo…”
Otro ruido, busco arriba y ahora es una paloma pero no viene por un baño, tiene sed y toma en el mismo lugar donde el cachilo se bañó. Pienso:”Son el mundo mismo”,que bueno percibirlo ,que buena tarde de domingo .No encontró hueco la soledad. Me acompañan Saramago , el cachilo , la paloma, mis gatitas que duermen amorosamente encimadas, la perra atrás mío redondea su sueño. Todo es plácido , sencillo. Un profesor de filosofía italiano anuncia en otra página de la Ñ: Bestias, hombres…¿cuál es la diferencia? Somos el mundo mismo ,repito a Saramago

Matar el domingo

·El río baja por las costas con su alternada indiferencia y la ciudad lo considera como una perra perezosa
·El estilo no es una cuestión de escritura
·Nadie se enriquece leyendo si a la vez no es capaz de chupar un durazno aprovechando que tiene una mano desocupada para llevárselo a la boca, si no hace el amor entre dos páginas, si no se asoma a la ventana para saber que 50 niños murieron quemados el último mes en la zona de Raigón, y que en Biafra los nigerianos ayudados por el noble Reino Unido degollaron a todos los heridos de un hospital. (Último Round)

Encuentro estos tres ítems en una hoja entre más hojas que escribí un
domingo a la tarde cuando trataba de matarlo, al domingo digo, estaba frente a paneles que mostraban a Cortázar y sus formas. La hoja era de una libreta, arrancada por una chica que me la ofreció gentil junto a una birome que nunca pude devolverle. Y si… son esas cosas que le pasan a uno cuando tiene la lágrima a flor de piel, la de las tardes de domingo. Además esa chica era parte de un pasado que dolía mucho y estaba allí, también en la muestra de Cortázar, pero esa es otra historia.
Ahora que llueve, que es viernes a la tarde y no
domingo y la tristeza no viene porque no es su día, puedo escribir sobre lo que siento, puedo dejar registrado en este blog que de pronto olvidé, todo lo que me gusta Cortázar, la manera exquisita que tiene de emplear , moldear, manipular y disponer de las palabras.
De fondo Yann Tiersen insiste con su Rues des Cascades en llevarme a tierras lejanas. Que placer…
Permiso , ya vuelvo, voy a preparar unos mates. Por suerte todavía falta para tener que matar otra
tarde de domingo

sábado, 1 de mayo de 2010

Recordando

GALEANO EN ROSARIO

Es imposible , cuando se cita la obra de Galeano, no mencionar la diversidad de las voces que la pueblan. Personajes con nombre y apellido transmiten la emoción propia de seres humanos reales, oprimidos, olvidados o queridos

Su presencia, en una improvisada charla con “el negro” Fontanarrosa, presentando su libro “Voces del tiempo” fue un bálsamo reparador ante tanta incongruencia ciudadana.

Ese mismo día, yo le había escrito una carta al Intendente de nuestra querida ciudad reclamando su atención para espacios de cultura que se ahogan, como lo son el Centro Cultural Fisherton y la Casa del artista Plástico; le hablé de lo efímero del Congreso y de las imperecederas manifestaciones de la cultura popular que necesita de ámbitos adecuados para desarrollarse.

Pero esa noche estuve frente a él, el temblor me abarcaba y solo pude balbucear que el libro que le daba para ser firmado estaba deshojado por mis ojos, que gracias y que de nuevo gracias y que si lo podía besar otra vez. Y él estaba allí , amoroso, solícito, recibiendo a todos como si fueran uno solo. Acarició la tapa de “Amares” y me dijo: así tienen que estar los libros... gastados.

Como lectora me había involucrado en sus pequeñas historias y eso le otorga a una cierta complicidad con el autor, una juega con descubrirlo, cree que lo conoce , se lo imagina investigando , escribiendo; cae en la trampa pueril una y mil veces, ignorando al narrador, buscando al autor en cada línea.

Regresé a casa embriagada de Galeano, recordando algunas de expresiones: los pueblos pequeños debemos unirnos para no ser dominados, debemos rescatar nuestra identidad. Volví a emocionarme con sus historias mínimas y perdurables, sentía que las inflexiones de su voz tienen la misma dulzura y seducción que sus escritos. Pude compartir con mi hija y sus amigos , adolescentes todos , la experiencia vivida. De pronto se armó un improvisado homenaje. Ella comenzó a leer el cuento “La muchacha con el tajo en el mentón” y la emoción no la dejó terminar. Otra muchacha continuó la lectura. El silencio se instaló, las lágrimas contenidas brillaban en el borde de los ojos , alguna resbaló.

Dos generaciones vibrando al unísono ante la escritura atemporal de un escritor comprometido con su tiempo y ya un clásico para ser disfrutado

viernes, 30 de abril de 2010

Hay puertas que se abren hacia adentro y otras que se abren hacia fuera


Cuando abro algunas de las primeras descubro que a veces me conectan a mundos que no puedo identificar.Libros agridulces encerrados en latas,una risa que me mira entristecida,gatos disfrutando de un baño de inmersión, el sol jugando al ajedres con una estrella en un banco de una plaza, un niño llorando en una calesita que no deja de girar, un preso que se niega a abrir la puerta sin llave de su celda, una mesa que sólo sostiene pan de ayer.En realidad al abrir esas puertas ,mas que mundos veo imágenes.Cuando quiero traspasarlas se cierran.Nunca pude entrar porque como abren hacia adentro todo indica que no están aptas para salir por ellas.

La doctora dice que las tengo que abrir más seguido porque puedo encontrar muchas respuestas.Puedo saber quien soy, quien fui, porque no puedo llorar, porque el tiempo no pasa, ni siento el frio ni el calor.Podré reconocerme en ese chico que gira en el carrousel eternamente y que nadie nunca reclamó… No sé , no sé.No me gustan esas puertas.Prefiero las otras , las que abren al pasillo , o a la gran sala, o al jardín.En ellas está la seguridad de la enfermera, de los doctores, de mis amigos.En la gran sala los encuentro a todos.Está San Martín, Napoleón , Marilyn Monroe, Elvis , el loco Esteban, Frank Sinatra.Esas puertas no me arrojan al vacío, si las cruzo no me va a pasar nada, al contrario.A lo mejor , algún día pueda salir por la mas grande, la que da a la calle.La calle no me asusta.Pero las puertas que abren para adentro ni loco las cruzo…a ver si me encuentro.

¿Me convida con un faso , Don?

Sin título

Nunca tomo vino antes de comer y ahora que cociné unas croquetas de arroz me serví una copa y me transporté rápidamente a tu cocina y vi los dos vasos servidos en la mesada y me corrí porque abriste la puerta de la heladera y le encargué a mi hija que comprara más vino por si venías y prepara ella unas empanadas de jamón y queso mientras yo como las croquetas, tomo el vino , estoy triste por no poder sentame en tu falda y lamento me castigues y que yo te castigue y la pucha que tontos, que poco cuidadosos del amor.

jueves, 1 de abril de 2010

El chat o los conversadores virtuales

Estoy escribiendo sin borradores , en vivo y en directo aunque pueda apretar suprimir y listo : empezaría de nuevo Pero el caso es que acabo de leer el blog de un conocido y se revuelven las ideas en mi cabeza.¡Qué contradictorios sonamos a veces los humanos!
Estoy pensando en las comunidades de chat o sea los conversadores virtuales.Allí hay lugar, como en la vida real, para la verdad y la mentira sólo que queda todo escrito.Y pensando en las diferencias entre la lengua oral y la escrita , en esta última no hay lugar para los gestos , las miradas , aclarar la mala interpretación de nuestros dichos de parte del que nos lee ya que si la comunicación no es simultánea las aclaraciones a veces llegan a destiempo.
Las contradicciones quedan registradas.Desaparecen las inhibiciones, hasta el tímido se atreve.La soledad encuentra un hueco en donde desaparecer gracias a esta compañía virtual que irrumpe sin pedir permiso , basta con mover el ratón , un par de cliks y listo .Todo el universo en el living de casa.Juegos compartidos , fotos que dejan de ser privadas, confesiones de medianoche y trasnochadas frente al teclado y a una pantalla que supone un interlocutor que corresponderá a nuestros requerimientos.Sobrenombres de fantasía describen de una manera metafórica a veces , otras creativa o procaz , a sus dueños. Eso aumenta el misterio o la imaginación cuando no ahuyenta a los participantes de esta gran conversación universal de chateadores anónimos.
Y da para seguir sólo que un sueño agradable me invita a dormir.Otro día la sigo .Esto convoca a escribir bastante

jueves, 25 de marzo de 2010

EL PROFESOR DE ITALIANO


Oculto en una pensión de la calle San Juan transcurre sus días, tipeando papeles que convierte a otro idioma. Traducir es su oficio, vivir su dificultad. Tiene clientes regulares que generalmente traen cartas comerciales que son devueltas traducidas a un impecable italiano. Algunas veces son formularios del consulado, solicitadas con urgencia por algún viajero.

Todo lo que pasa por sus manos es traducido pero lo que nunca puede entender ni descifrar es lo que siente su corazón atormentado.

Una vez, como tantas, sonó el timbre en la puerta de calle. Como tantas veces, atravesó el largo y sombrío pasillo con el paso cansino. Ya no esperaba a nadie, por lo tanto abrió la puerta sin interés.

Ella se sobresaltó y confundida le preguntó si allí vivía el profesor de italiano. Él tuvo tiempo, antes de contestar que sí, de revisarla toda. El cabello suave y dorado caía desordenado sobre sus hombros. El cuerpo firme y joven no se dejaba ocultar por la ropa y las manos se batían como alas, sosteniendo un par de hojas de colores.

Ella le habló de cartas, de un amor lejano, del idioma. Tratando de recuperarse, él la invitó a pasar y como si tuviera en sus manos un cristal delicado, la hizo sentar en una de sus dos únicas sillas. La pieza de la pensión se había iluminado. Las ventanas captaban el azul de sus ojos y la vibración de su cuerpo daba vida a sus pocas pertenencias.

Así fue el primer encuentro, luego se sucedieron muchos.

Ella traía sus cartas para ser traducidas y esperaba quieta mientras él la miraba sin decir nada. En sus delirios nocturnos él tramaba poseerla, tenerla para siempre, enredarse en sus brazos, besarla y así despertaba, cansado de soñar, de esperar, de querer.

Sentado en la silla que ella usaba en sus visitas, trataba de hallar la palabra justa...Esa traducción le había ocupado muchas horas.

Il rosaio cresce e meraviglia mentre...

Mientras, a él no le importaban ni el rosal que crecía ni ante bajo cabe con ni tras ni según. Tampoco importaba Vivaldi que insistía con las Cuatro Estaciones.

Furioso rompió los papeles, tiró las sillas contra la puerta y se acostó a dormir. Se tapó hasta las orejas y así amaneció al día siguiente.

Llovía. El agua salpicaba con brillos la estrecha visión que le permitía la ventana de la pieza de la pensión. Él sabía que ese día sucedería algo diferente.

Desayunó, se bañó, se perfumó, se puso su mejor traje y se puso a esperar.

Esperó, mirando fijamente la silla vacía.

Escuchó que la lluvia golpeaba pero no la dejó entrar. Pasó el viento, asolando los postigos, tampoco le contestó. Lo lastimó el sol entrando en su mesa, cegándolo, pero no cerró los ojos. Sólo estaba allí para esperar. Pasaron el día, la semana, los meses, los años, la vida.

La pieza se alquila, pero cuando llega la gente a verla sucede siempre lo mismo y sigue quedando vacía. Nadie quiere ocupar un lugar habitado por inquilinos traviesos que hacen sonar a Vivaldi mientras agitan sobre la mesa confusas cartas escritas en papeles de colores.

LA POBREZA


Los veo los viernes cuando voy para el taller. A veces son dos, otras es uno solo. Cuando aparece ante mí la vetusta iglesia del hospital, automáticamente mis ojos buscan la escena. Cajas sucias y rotas, basura, una frazada gruesa con cuadros grandes y marrones, un montón de madera ennegrecidas de tanto arder y un par de bolsas remendadas. Los rayos del sol intentan acomodarse entre los árboles e iluminan ,como en un escenario , a un gato vagabundo. Destacándose, descubro su cuerpo estirado durmiendo el sueño al aire libre. Esta vez está solo. El día que lo vi despierto me turbó su juventud, su espesa barba rojiza, su actitud pensativa. Hoy está solo, duerme junto a la humedad y la vejez de la pared del templo que no le pide ninguna explicación.

El ómnibus continuaba su marcha alejándome del lugar pero yo retenía la imagen. Tanto que la llevé a casa y me la quedé varios días.

Ayer lo volví a ver. Esta vez estaba acompañado. La pobreza envolvía dos soledades que yacían en propiedad horizontal.

Acerca de la vida , acerca del amor


De a uno o de a dos o un poco de cada cosa. Parece un acertijo sin solución. Es el debate en muchas reuniones de mujeres o de hombres. El o ella , los solos , alternan su soledad con añoranzas de compartir momentos en pareja. Los miembros de las parejas ansían a veces secretamente, otras a viva voz, la libertad que poseen los solos.

Los cambios sociales a través de este trajinado siglo que pasó fueron posicionando a la mujer en roles diferentes, hasta llegar a lo actual: Calles atestadas de vehículos conducidos por féminas que se dirigen a sus puestos de trabajo, que por cierto son cada vez más numerosos en proporción a los ocupados por los hombres. Estas mujeres a su vez se convierten en sostén único del hogar y el hombre es desplazado de su rol de proveedor, porque perdió su empleo. La familia se ha disuelto y en los casos felices ambos padres contribuyen a la manutención de los hijos, en los menos es uno solo y ahora, aquí en Argentina, muchas veces ninguno.

Todo este reacomodamiento crea fragilidad en los vínculos, desconfianza, confusión, insatisfacción y una gran soledad. Creo que a esto conduce este proceso de mutación de los hábitos sociales. Tanto reclamo de independencia, de no invasión aumenta las distancias, genera incomunicación y en definitiva se deja de permitir que el amor circule generoso entre los humanos.

Escucho al varón estoy bárbaro che, entro y salgo cuando quiero, no hay mas bruja que me controle, que porqué no arreglé el enchufe, que no la saco nunca a pasear, miro los partidos de fútbol sin interrupciones, estoy muy bien así , a mi no me agarran más.

Escucho a la mujer yo ni loca vuelvo a vivir con alguien, cama afuera querida, siempre novios, lavar calzoncillos de vuelta jamás y cuando se descompone algo llamo a un técnico que lo arregle. Así no tengo que escuchar mas quejas.

Si tuviese que graficar estos dos últimos párrafos dibujaría a un hombre de espaldas a una mujer en una eterna postura no-negociable.

Me preocupa y me incluyo porque como mujer me reconozco en algunas de esas expresiones. También me descubro sosteniendo un papel que a veces me pesa demasiado: Yo puedo sola. No me tiene que jorobar el hecho de entrar a un negocio a comprar sanitarios y ver parejas que eligen renovar la casa o comenzar el armado del futuro nido.

Es este momento donde viene al teclado de mi computadora la palabra Mandatos. ¿Cuántos hay, cuánto influyen, como interfieren en esta transición? ¿Cuánto pesan? ¿Qué pasará con esta generación que se animó a tantos cambios? ¿Cuánto del entorno socava las relaciones? Cuantas preguntas...

Esta noche estoy pensando en voz alta pero también lo estoy haciendo por escrito y las palabras quedaron expuestas en esta hoja de papel. Ahora están ante su vista.Tal vez ayuden a generar comunicación, a sentirse identificado/a con mis pensamientos o enojado/a o en desacuerdo, o pueda como yo , liberar los fantasmas interiores.

jueves, 11 de marzo de 2010

CAFE TORTONI


La embarcación se despega del puerto de Buenos Aires con rumbo a ... podría decir simplemente al mar , a otros países, al mundo, al espacio abierto o al Universo. En su destino están los todos sitios disponibles; y yo aquí, dentro de este hotel , contemplando inmóvil a través de la cuadrada limitación, freno puesto a la libertad de mirar.

De pronto, camino por el corredor hacia los ascensores, desciendo, busco la calle, abro los ojos todo lo que puedo y el cielo cristalino de la tarde porteña me devuelve lo que por un instante me quitaron las ventanas.

Cuando cruzo la calle para ver mejor la 9 de julio, un joven me sorprende y me saca por un instante de la contemplación. El camina como en tinieblas, semidesnudo, farfullando incoherencias, ausente, tratando de elevarse por encima de aquello que lo asusta. Me hace pensar en tantas cosas verlo así, quisiera abrazarlo pero se aleja, dejándome un sabor amargo.

Un cartel atrapado en el tiempo anuncia HOTEL PORTOFINO y me sustrae de la realidad que golpea, para trasladarme a un pasado que no quiere morir.

La avenida de Mayo me recibe con su traje de domingo a la mañana , como no la tengo que cruzar corriendo aspiro su perfume y la disfruto palmo a palmo.Me sorprende una vereda que abre la boca para invitarme a ir de Piedras a Plaza de Mayo y su compañera de enfrente la imita pero el destino es la Primera Junta. Es curioso el ofrecimiento,ya que los provincianos no estamos acostumbrados. En Santa Fe como en el resto del país o se vuela o se flota o se va por encima de la tierra, nunca por debajo.

Continúo caminando hasta que mis pasos me ubican frente a la entrada del Tortoni y la emoción ocupa todo mi ser. Hasta siento irrespetuosa mi vestimenta para entrar en el local, pero me animo y abro la puerta para ubicarme en otra dimensión.

Todo lo que toco y veo es poco comparado a lo que siento flotar en el aire. Seres encerrados en vitrinas, posando en daguerrotipos color sepia asisten silenciosos al desfile de visitantes.Quizás estén ocupando una mesita al costado de los billares y sonrían picarescos.

Cuantas veces busqué algún indicio de Alfonsina junto al mar que la abrazó, sin saber que ella estaba esperándome escondida en el café.

Un ángel gris encerrado en un cuadro escucha atento las conversaciones de dos extranjeros. Estos nombran the sky y él suspira nostalgioso, añorando la libertad perdida.

Insisto en quedarme. Vuelvo a recorrer el local, robo servilletitas de papel que retienen en un logo antiguo el espíritu del bar.

El tiempo pasó y debo irme. Saludo a todos los espíritus, fantasmas y duendes que encuentro y les prometo volver.

Vuelvo al hotel y las primeras palabras de mi mejor cuento asoman en el papel blanco, obedeciendo quizás, al dictado de esos seres fantásticos.

jueves, 25 de febrero de 2010

Recuperando una parte de mi Gumersinda

10.15.2006

Otra vez el domingo

Por ser mañana de domingo , esa parte si me gusta, los vecinos duermen ,mi hija duerme , los bichos de la casa duermen, mi ventana se dora de sol, me escriben mis amigos y yo contesto, saboreo mis mates amargos, mi pijama y mis pantuflas, se aquieta mi espíritu de la aceleración que lo excita durante la semana, por ser mañana de domingo decía me parece que estoy un poco densa.
Para la sociedad (léase conjunto de personas donde estoy inmersa e incluida?) hoy es el día de la madre y ya arranque llorando por un fw de esos que te aflojan la lágrima. También acosé a un ser vivo con algunas de mis ideas reiterativas acerca de matar el domingo. Y… uno es así. Por estos días vengo repitiendo que es tiempo de resucitar – puaj que palabra- porque a veces uno muere. ¿Cuándo? Sencillo
· Cuando hace lo que quieren los demás: ese paquete que se llama sociedad, buenas costumbres, reglamentos, apariencias.
·Cuando un calla y no dice lo que piensa
·Cuando uno no pelea por lo que quiere

Por esa magia que tiene esto del tiempo para el que esta leyendo sigue siendo el mismo momento pero para mi es ya la tarde de este domingo. Releo lo que puse y ¡basta! Ya estaba pareciendo a una mezcla pastosa de Cohelo y Bucay y saben… esta vez no la quiero matar a la tarde. Es una de las más lindas que he tenido en los últimos tiempos.
Leo una entrevista a Saramago en la Ñ; dice:”Yo siempre estoy preocupado aquí porque los pájaros tengan agua, son cosas tontas pero alguien tiene que encargarse porque si no tienen agua aquí pues la encuentra en otro lugar.(…) Por eso creo que yo tengo un vínculo natural, espontáneo en el sentir del paisaje, el cielo, las nubes”. Sigue pero yo escucho un ruido, levanto la cabeza y veo un agrisado cachilo con su copete prolijo dándose un baño en una canaleta de un techo que veo desde mi patio .Para él es un Spa pensé y sonreí.Es pura magia, son los pájaros de Saramago. Sigo leyendo Yo he vivido una relación con la naturaleza que se dio naturalmente: un canto, un árbol, el río. Cosas que son el mundo mismo .No es la naturaleza abstracta; es la cobra, la serpiente, el sapo…” Otro ruido, busco arriba y ahora es una paloma pero no viene por un baño, tiene sed y toma en el mismo lugar donde el cachilo se bañó. Pienso:”Son el mundo mismo”,que bueno percibirlo ,que buena tarde de domingo .No encontró hueco la soledad. Me acompañan Saramago , el cachilo , la paloma, mis gatitas que duermen amorosamente encimadas, la perra atrás mío redondea su sueño. Todo es plácido , sencillo. Un profesor de filosofía italiano anuncia en otra página de la Ñ: Bestias, hombres…¿cuál es la diferencia?
Somos el mundo mismo ,repito a Saramago

10.08.2006

En el ómnibus

Se despliega mi visión y la veo.Es una pasajera común pero la descubro leyendo y...me dió vergüenza seguir mirando.¿Porqué? Porque ella está en un momento íntimo, tal como lo están dos amantes o una madre amamantando a su hijo. No importa que haya tantos pasajeros ella, como yo en la misma situación , se aisla y establece una relación estrecha con el libro de turno.Pude ver un halo que los envolvía y sonreí e imaginé su satisfacción, su momento de fuga, sus emociones, la comprendí y agradecí ¿A quién? A los libros :ellos me acompañaran hasta que caiga el último grano de arena de mi reloj interior.

9.01.2006

Matar el domingo

·El río baja por las costas con su alternada indiferencia y la ciudad lo considera como una perra perezosa
·El estilo no es una cuestión de escritura
·Nadie se enriquece leyendo si a la vez no es capaz de chupar un durazno aprovechando que tiene una mano desocupada para llevárselo a la boca, si no hace el amor entre dos páginas, si no se asoma a la ventana para saber que 50 niños murieron quemados el último mes en la zona de Raigón, y que en Biafra los nigerianos ayudados por el noble Reino Unido degollaron a todos los heridos de un hospital. (Último Round)

Encuentro estos tres ítems en una hoja entre más hojas que escribí un
domingo a la tarde cuando trataba de matarlo, al domingo digo, estaba frente a paneles que mostraban a Cortázar y sus formas. La hoja era de una libreta, arrancada por una chica que me la ofreció gentil junto a una birome que nunca pude devolverle. Y si… son esas cosas que le pasan a uno cuando tiene la lágrima a flor de piel, la de las tardes de domingo. Además esa chica era parte de un pasado que dolía mucho y estaba allí, también en la muestra de Cortázar, pero esa es otra historia.
Ahora que llueve, que es viernes a la tarde y no
domingo y la tristeza no viene porque no es su día, puedo escribir sobre lo que siento, puedo dejar registrado en este blog que de pronto olvidé, todo lo que me gusta Cortázar, la manera exquisita que tiene de emplear , moldear, manipular y disponer de las palabras.
De fondo Yann Tiersen insiste con su Rues des Cascades en llevarme a tierras lejanas. Que placer…
Permiso , ya vuelvo, voy a preparar unos mates. Por suerte todavía falta para tener que matar otra
tarde de domingo

7.02.2006

Honrar la vida

Dicen que la vida nos elige para poder ser lo que es: vida.No la elegimos nosotros.Que yo sepa nadie elige nacer.Hoy, la otra,la que también nos elige para deshabitar el mundo está rondando y ya se ha llevado a alguien y acecha alrededor de un vecino. Hace, dentro de 7 minutos,2 años que se llevó a mi papá a la tierra lejana de la que no se puede volver.
Sonrío recordando una conversación: Yo había leído un libro de Deepack Chopra que habla de la edad, la vejez, la muerte, la física cuántica.Estaba fascinada con la forma en que él reflexionaba sobre la muerte.Según su decir es tan bello morir.Cuando quise compartir con mi papá las bondades de la finitud de la vida me dijo muy seguro: A mi dejame acá con mi cañita de pescar.Yo que sé como es allá arriba ni quiero averiguarlo.Reímos juntos, él siempre con el pucho en la mano. Hoy quiero honrar la vida con este y muchos otros recuerdos que palpitan escondidos dentro mío. Aqui también esa desconocida y ansiosa y breve cosa que es la vida, dijo J.Luis Borges. Aqui, en el blog,en mis escritos, en mis deseos, en mis sentires, en mi cuerpo, en mi descendencia,en mi obra, en mis amores, aqui,aqui también la vida

6.28.2006

LÁGRIMAS

Hoy como ayer y siempre tuve que ponerme lágrimas porque no tengo lágrimas, valga la paradoja .El tema es que soy muy llorona y ando derrochándolas sin pensar . Tanto que después me faltan cuando las necesito. Por eso los ojos se quejan y arden pidiendo líquido. Y claro , las que les hecho son artificiales pero ellos no tienen problemas con las falsificaciones.
Me gusta pensar que en el frasquito puede haber lágrimas de cocodrilo, o de mujer engañada, o de felicidad o del que se apretó el dedo con la puerta, o del que lloró cuando se recibió su hija o las de las lloronas de los velorios, también falsas pero lágrimas al fin. También puede estar la lágrima del arrepentido, del bebé que reclama a su mamá y seguir pensando infinitamente todas las lágrimas del mundo
Pero la realidad me devuelve al contenido del frasquito: polietilenglicol, glicerina e hidroxipropilmetilcelulosa (linda palabra para el ahorcado).
No más divagaciones, las lágrimas falsas son solo eso. Las del cocodrilo las habrá secado la evaporación , a las otros los pañuelos o el dorso de una mano o la manga del pulóver. Que importa. Salieron de los ojos o de la emoción o del dolor o de la alegría.
Las mías no están cuando tienen que estar aunque el llanto siempre se lleva la mejor parte

6.10.2006

preguntas

Me pregunto adonde fueron todas las palabras no escritas.¿Se podrán recuperar? Tal vez se hayan mezclado unas con otras ,tal vez se hayan disuelto en letras que no quieren decir nada, tal vez reaparezcan en otros textos que ya no serán los mismos para los cuales fueron creadas.
Me pregunto adonde fueron las palabras no dichas. ¿Se podrán recuperar? Dormirán en infinitas redes semánticas a la espera de ser sacadas a la luz o ya estarán muertas por asfixia.
Me pregunto donde estarás , quien serás, AMOR, con mayúscula.
Me respondo : las palabras escritas ya están frente a mi, las no dichas gozan de buena salud y el Amor... quizás está cerca, quizás

Cuarto de hotel

Besos húmedos.
Risas nerviosas.
Reconocerse.
Amor con apuro.
Cuerpos sin fusión.
Soledad de a dos
Palabras vacuas.
Más risas plásticas.
Cuarto de hotel.
Perfumes baratos.
Sexo-placer.
Adioses que adelantan
un vacío
que llega rápido
para quedarse.


Juro que la vi. Yo se que está muy trillado eso de que los escritores sueñan que sus personajes les hablan, que también la vida real le ayuda a uno a inventarlos pero... hoy ella se materializó y la pude ver. No, no tomé nada ni estoy loca, ni enamorada ni nada que me haya perturbado lo cognitivo. Yo fui a despedir a una de mis hijas a la estación de ómnibus y se apareció por el andén. Tenía trenzas, morocha, ojos de asombro como platos, zapatillas guillermina, pollera ancha, cutis lustroso y esa mirada, esa mirada... Igual a mi Gumersinda. Tenía mucha paz, bahh…no sé si la tenía pero trasmitía esa sensación. Yo no podía dejar de mirarla. Pensé que otros personajes de mi creación también podían andar sueltos por allí; entonces tuve miedo de no estar viviendo la verdadera vida

2.11.2006

la inmortalidad

La inmortalidad


Hace 40 siglos atrás relatos orales contaban la historia de un tal Gilgamesh preocupado por encontrar el secreto de la vida eterna. En algún momento el héroe vaciló pero enfrentó monstruos, caminó por túneles oscuros y cruzó peligrosas aguas para lograr su objetivo .En el periplo se encontró con un sabio, inmortal, que le dijo:
_”¡Ay joven, nunca encontrarás lo que buscas! Pues nada hay eterno en la tierra. Cuando los hombres firman un contrato, le fijan término. Lo que hoy adquieren, tendrán que dejárselo mañana a otros. Las viejas rencillas terminan por extinguirse. Los ríos crecen y se desbordan, pero al fin vuelven a bajar sus aguas. Cuando la mariposa sale de su capullo no vive sino un día. Todo tiene su tiempo y su época.”
No obstante Gilgamesh insistió y el sabio le contó el secreto de la vida eterna .Desde ya que cuando estuvo a punto de atraparlo éste se le escapó de las manos.
El final de la historia nos muestra al héroe que llora amargamente pero vuelve a su ciudad “resignado a compartir la suerte de toda la humanidad.”
Cuando una simple mortal como yo atraviesa el cumpleaños nº cincuenta y algunos más empieza a tener ciertas experiencias que la remiten a hacer reflexiones como la que UD está leerá a continuación.
La muerte de alguno de los padres, de algunos amigos de nuestra edad, algún que otro dolorcito, alguna que otra arruga, alguna que otra discriminación : no… eso no es para tu edad, alguna que otra agresión: Uy…rajemos que viene la vieja ,un blister o dos arriba de la mesada con medicamentos que receta algún doctor, me siguen invitando a reflexionar.
En la historia del sabio y el héroe una posadera dice: “Cuando los dioses crearon al hombre le dieron la muerte por destino y ellos se quedaron con la vida. Deléitate, pues, con lo que se te concede,¡Come , bebe, y diviértete, que para eso has nacido!”
Si Gilgamesh hubiese escuchado y aceptado esta sugerencia se hubiese ahorrado muchas molestias y nosotros mortales también. No iríamos al cirujano, no acumularíamos riquezas, no perderíamos el hoy pensando en el mañana.
Por eso, cuando se mezclaron en mi conciencia todos estos pensamientos me acordé de Gilgamesh y antes de sacrificarme tanto decidí escuchar a la posadera: eso si, comer y beber con moderación.

la espera desespera

Reconozco que me va a costar tener la paciencia que hace falta para que alguien me descubra en la web pero... si no queda otra seguiré esperando. Ahora por ejemplo me planteo para quien escribo pero sigo escribiendo. Anoche escribí de un solo tirón algo que voy a subir al blog para que alguien alguna vez lo lea. Es la nostalgia del atardecer la que me invade, muere otro día ; por fortuna mañana viene otro.

otoño

Comienza el día. Descorro las cortinas y los árboles-llamaradas me advierten que el otoño está aquí y yo todavía no lo he honrado